Aston Martin Vantage, una ventaja por partida doble.
El representante local de Aston Martin, Quantum Group, anunció el arribo de las variantes Roadster y S del deportivo Vantage.
Por Leonardo Pacheco
En un mercado automotor opacado por la masiva presencia de ejemplares estandarizados, el arribo de bólidos como el Vantage siempre es una buena noticia, sin importar el hecho de que no estén al alcance de la mayoría, y que la posibilidad de verlos rodar por las calles se torne cada vez más escasa.
Y mejor aún es cuando el privilegio que nos otorga este trabajo nos brinda la posibilidad de admirarlos de cerca, de ceñirnos su habitáculo e incluso estremecernos con el rugir de su potente motorización, aunque sea en modo estático porque, claro está, no a cualquiera se le concede permiso para mover un automóvil cuyo precio supera los 300 mil dólares.
Acudimos al llamado, sin importarnos las complicaciones propias de un viernes colmado de autos en las calles, solo para no podernos la oportunidad de presenciar en directo el destape del nuevo Aston Martin Vantage, unidad que arribó a nuestro país en sus variantes Roadster y S.
Comencemos por el Roadster. En este caso estamos en presencia del convertible con motor frontal y tracción trasera más potente del mundo, así de taxativo, ya que su enérgico motor V8 biturbo de 4,0 litros -desarrollado en los talleres de AMG- exhala nada menos que 665 cv y 800 Nm de torque, cifras que en la práctica le permiten cumplir el 0 a 100 km/h en 3,6 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 325 km/h.
Este ejemplar puede variar su silueta en 6,8 segundos, pero sin exceder los 50 km/h, tiempo en el que toda la belleza de su habitáculo queda al descubierto. Entre sus cualidades técnicas se cuentan los frenos con discos carbonocerámicos de 410 mm, una célula monocasco de aluminio con un reparto de peso casi perfecto (49/51%), los amortiguadores adaptativos Bilstein DTX y el control electrónico para el diferencial trasero.
Este Roadster pesa 60 kilos más que la unidad Coupé, ya que posee una serie de refuerzos estructurales que le permiten mantener su rigidez incluso en las curvas más exigentes; la capota textil cuenta con ocho capas de material aislante… por lo que el confort acústico está garantizado.
Pasemos al siguiente modelo. Para el Vantage S se anuncia la misma unidad motriz que impulsa al Roadster, pero con una importante diferencia en los erogues. En este caso se anuncian 680 cv y 800 Nm, guarismos que son gestionados por una transmisión automática ZF de ocho velocidades. Por supuesto que las cifras de performance cambian absolutamente, confirmándose una velocidad máxima de 325 km/h, la misma que en el Roadster, pero con un crono de 3,4 segundos en la medición de 0 a 100 km/h, y de 10,1 segundos en la marca de 0 a 200 km/h.
Exteriormente este Vantage nos muestra cambios muy sutiles en la aerodinámica, pero solo ante la vista, porque merced a esos pequeños ajustes se logró un incremento de 111 kilos de carga aerodinámica general y de 44 kilos de carga aerodinámica concentrados en el sector de la zaga, lo que es muy importante considerando que la tracción es trasera.
Demás está decir que el Vantage S se ubica en el escalón más alto de la deportividad, aunque su nivel de refinamiento interior nada tiene que envidiarle al que poseen los ejemplares más superlativos del planeta; tal como lo señala Adrian Hallmark, CEO de Aston Martin, “este modelo representa la nueva referencia en el segmento de deportivos de motor delantero de ultralujo”.